domingo, 6 de abril de 2008

La publicidad, qué mundo...

Hola jóvenes y jóvenas. Un domingo más es para mí un placer saludaros y estar un ratito con vosotros. Hoy empiezo este blog con una queja formal. Yo, iluso de mí, que pensaba que internet es ahora mismo el sistema más avanzado que existe, y en concreto el youtube, el mejor aliado para hacerse con una pieza audiovisual, me he dado cuenta que es mentira. He buscado un sketch de martes y trece y no lo he encontrado. Todavía nos queda mucho por caminar. Tendré que ir al archivo de TVE o a la Fnac, para hacerme con él, aunque este medio me ha dejado algunas gratas satisfacciones en el proceso de búsqueda que os relataré más abajo, y que seguro os encantarán.
Hoy voy a hablar de esa profesión que es la mía, que tanto quebraderos de cabeza nos da, y que al resto del planeta, por norma general, se la sopla: la publicidad. Aunque yo los haga ahora, está claro que los mejores anuncios eran los de antes, todo el mundo lo sabe. El mejor de la historia, sin duda este:



No se puede decir nada. Un antes y un después. Me meo. Gracias a Paco, que me lo recordó. Otro que me gusta mucho es el clásico de Wipp Express, que además de tener ritmo y ser divertido, tiene ese toque canalla que nos caracteriza a los publicitarios:



Estoy hasta el kimono de tanto frotar. Aunque he decir que me gustaba muchísimo más la parodia que hacían Martes y trece de esta pieza, y que no he podido localizar. Si alguno de nuestros lectores la tiene a mano y nos la hace llegar será un gustazo para mí ponerla aquini. Como compensación os dejo un churro de parodias de FEBER que no tienen desperdicio:



"Esta niña está malita, por eso está en la camita... uy! tiene feber" Fantástico. Otra de mis parodias favoritas de anuncio, y que tampoco he podido encontrar era aquella de "quiero una sopa" pues toma, caldero en la cabeza; aunque indagando por la red, en medio de mi desesperación, he encontrado algunas cositas en torno a este tan recurrido y caldoso alimento, que no tienen desperdicio:
La primera de ellas es una comparativa de un colega bloggero que hacer sobre los diferentes tipos de pasta ¿infantil? que existen en el mercado. Os dejo una foto:

El artículo en general no tiene desperdicio, pero os dejo textualmente lo que dice sobre la pasta de los simpsons:
"Los Simpsons, aunque son los que duramente los últimos años se han ganado la lucha por la fama y no hay producto que no tenga su versión Homer o Bart, está bastante claro que la batalla por la excelencia de las pastas para sopa la tienen perdida.
Quizá sea porque no son de marca y se venden como marca Carrefour, o porque el tiempo de cocción es tan sólo de 8 minutos, y no cabe en la mente de nadie que algo que sólo tarda 8 minutos en estar listo sea decente."

Y para terminar os dejo un documento que he encontrado también por casualidad y que me ha dejado de piedra, Avô Cantigas, y su tema "Come a sopa, vá lá" que viene a siginificar "niños, comed sopa a saco", en portugués:



Si UNICEF es el organismo de Naciones Unidas que vela por los derechos de la infancia, debería hacer algo al respecto, sobre todo con el pelo y bigote de este sujeto. Yo desde aquí presento mi segunda queja del día.
Me despido ya, no sin mi consejo semanal: es recomendable cambiar de colchón cada diez años, sobre todo si notáis grandes desniveles en la forma, si caéis automáticamente en el centro del colchón, o si sufrís dolores de espalda. Salir de fiesta hasta las 10 de la mañana tampoco ayuda con esto de los dolores.
Un saludo y hasta el domingo que viene.
Miguel*